En mitad de una clase que parecía no tener fin, se torna en mi mente un aroma sutil, un aroma de alguien fundido en el olvido, un aroma de algún personaje que después de muerto quería estar vivo. Todo se vuelve oscuridad, era una habitación sin luz, sin entrada ni salida, no habían puertas, ni ventanas. Yo diría que era la nada, la nada en medio de un todo, allí estaba yo, en la nada, parecía no haber nadie, no podía ver ni mi sombra, no existían paredes, ni principio ni fin.
Cuando creí que no había nada que ver, de lo alto se enciende una luz, dejando visible una silla de madera, un poco vieja al parecer, la cual soportaba el peso de un hombre, un hombre que salio de entre los escombros de los recuerdos, un hombre que a pesar de que me estuviese dando la espalda podía reflejar tristeza, y hasta me atrevo a decir que arrepentimiento, no se quien era, no se porque lo vi. Después de mirarlo por un rato, la "nada", silla, oscuridad y aquel hombre se convirtieron en un tornado, y de pronto escuche una vos lejana repitiendo mi nombre suavemente... Valeria... Valeria... y por última vez ¡Valeria!.... Allí abrí mis ojos y me di cuenta que todo había sido una visión, un sueño, o simplemente un pensamiento vivo, pero en mí quedo la inquietud, quien era ese hombre?.... por que estaba triste?... por que estaba en un oscuro rincón de mi mente?.




